Primera experiencia como sumisa en el sur.

La primera vez que llegué a experimentar el BDSM un poco más extremo, hice de sumisa en el sur por primera vez, me habían comentado que no era algo tan doloroso pero acabé en el hospital con una hemorragia de tres pares de narices.
Eso sí aguanté hasta el final acabando mi trabajo.
Fui la puta, la golfa, la mula de carga, la víctima violada y también la madre que odiaba, todo eso en conjunto para un hombre que me contrató una hora de auténtico sadismo.

La primera bofetada no me la esperaba, me hizo ponerme de rodillas para contemplarme así humillada delante de él, recuerdo que mi cara dio contra la pared y sentí un dolor fuerte que me dejó atontada, empezó atarme sobre la cama en posición fetal, con unas cuerdas de gimnasio todo el cuerpo, de forma que cualquier movimiento me tiraba de cualquier lado y me dolía bastante.

Para no oír mis quejidos, me tapó la boca con una cita marrón al rededor de mi cabeza para que no se soltara, en ese momento pensé más en mi pelo que en lo que pudiera hacerme alquel hombre.

Sacó su fusta de una bolsa de la compra que llevaba y empezó a pegarme despacio, suave, mientras me insultaba y tiraba de los pelos hacia él, creo que esa era la forma en la que se sentía poderoso ante una mujer atada e indefensa.
Empezó graduando el movimiento iba a más fuerte hasta escocerme la piel y dejarme marca, mi corazón se aceleraba como si estuviera en alerta de peligro y me estaba causando un ataque de ansiedad, estaba literalmente ahogándome, deseaba que pasase la puta hora y terminar la sesión cuando ya acababamos de empezar.
Me estaba dando cuenta de que me acababa de meter en una historia donde yo no me sentía muy identificada.
Después de enfustarme con unos cincuenta golpes en mi trasero,  yo seguía encima de la cama boca abajo, esperando la próxima cosa que me iba hacer, tenía miedo, la piel me escocía de los goles que me había dado, cuando volvía a darme otra vez en el mismo sitio me resquemaba y se nota que disfrutaba haciendo.

Sacó un guante de su bolsa del corte inglés y se lo puso en la mano y empezó a tocar mi sexo, mi culo, esa parte no parecía tan sadica hasta que cogió su lubricante de Durex y me metió un dedo en el culo, nunca me había metido algo más que un laxante para ir al baño y sentí un dolor que parecía que me estaban cortando ahí abajo, me retorcía de dolor mientras que mi amo me decía que no pusiera resistencia.
Era insoportable aguantar aquello, quería que cambiase a otra cosa pero yo estaba con la boca tapada y poco podía decir mientras me decía que no quería oír mi voz de puta y que me jodiera si me dolía, vaya si me dolía! Así estuvo pocos minutos, al sacar su dedo de mi culo, le vi un poco de rojo de mi sangre, en el guante, fantástico, he perdido mi virginidad anal, gracias! Pero cuando acabe la sesión pienso decirle cuatro cosas. Pensé.

La falta de experiencia me hizo encima ponerme digna después de no darme cuenta de que me había contratado para ser su sumisa.

Lo cierto es que lo le pillaba es sabor a la sumisión a medida que muy lentamente pasaba el tiempo, era mi primera vez y aquella la última, hasta un día en Private24, Oviedo, pero con este amo asturiano es algo más light.

Con su pie me pisaba la cabeza mientras me insultaba, me estaba agobiando no poder moverme, hacía presión de forma que solo sentía una ligera molestia pero después se pasaba, estuvo poco rato con esa mini tortura. 

Sacó más cosas de su bolsa, joder! Que te has traído el kid de enfermería sadica de la Barbie?? Me pregunté para mis adentros, las bolsas del corte inglés, no es por nada, pero cabe de todo y son más resistentes que las del Mercadona.

Saca un paquete de pinzas de la ropa y lo abre, en serio? Vamos a tender la ropa que tengo en la lavadora? Bien! 
-Virginia, ahora te voy a poner pinzas por todos lados, vas a sentir dolor pero también placer.
(…) no puedo hablar de la emoción, tengo la boca tapada. 🤐

Me pone pinzas de la ropa en los pezones, lo hace de forma que no me duele, en el coño también, en mis labios de abajo y me noto rara, saca una vela roja, la enciende y me tira vela por donde se le ocurre, un poco de abrasión, no está mal la sensación… me gusta, me cae en los pechos, la barriga, mi sexo, cuello… dejando una distancia desde su mano hasta mi cuerpo, que al caer no quema pero si se siente caliente.
Me la mete en el coño encendida, no me muevo, pero estoy cagada de miedo, joder, este hombre no se le acaban las fantasías? Pienso.

Me saca la vela del coño, la sopla apagandola y la tira al suelo.

Joder, cómo coño, voy a quitar la cera del suelo con la fregona? También lo pienso y me pone de una mala hostia, que el dolor se me pasa.

Me quita las pinzas de los pezones y los toca como si estuviera cambiando la sintonía de una emisora de esas radios de antes.

Me duele bastante, tanto que quiero tirar la manta y dejar la sesión pero sigo, me quita las pinzas del coño y me empieza a flotar con la mano y noto que me mete algo dentro con un condón, empieza a vibrar eso dentro de mí y va graduando la vibración y me provoca una hemorragia y me lo quita, me quita las cuerdas que me tiran de la cintura y piernas y se pone un condón y me folla fuerte, con las manos atadas, como si me estuviera violando, diciendo el nombre de su madre, insultándola y me pegaba alguna bofetada en la cara, de pronto me escupe en las tetas.

Después en la cara, me tira de los pelos y el dolor es tan intenso que tengo tantas ganas de llorar que se aparta un momento, deja de follarme brutamente y me desata, me hace montarle a caballo sobre la cama, mientras yo estaba de rodillas soportando el peso de mi amo y el me pegaba en el culo con la fusta.

Me da la vuelta y me pone boca arriba y empieza a pajearse estando de pie sobre la cama y yo debajo de él y se corre titandome el semen por todo el cuerpo, pensé que iba a necesitar un paraguar porque más que correrse ese hombre parecía que estaba fumigando los melocotones en la huerta, lo hacía con inspiración jajajaja… 

Él se fue contento a su casa por la sesión y yo al hospital jajajaja…

Finnnn…

Un besito a todos y todas mis seguidores/as… 😘😘😘

18 pensamientos en “Primera experiencia como sumisa en el sur.

  1. Salido dice:

    sinceramente, la gente que se excita dando hostias y produciendo dolor no me gusta

    Le gusta a 1 persona

    • Fue mi primera vez así y por eso no hago ese servicio.

      Conocí a una sevillana hace tiempo que era sumisa de verdad y le encantaba el dolor. A mí me va más lo erotico, aunque algun cache en el culo en postura de perro no digo no jeje… muaskkkkk

      Me gusta

  2. carlos dice:

    Y montada encima también molan unos cachetes mientras se te clava firmemente la polla

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s