Ahora si es la última.

(Este posteo va dedicado a todos los que nos han roto el corazón alguna vez). 

No voy a dedicarte más ninguno de mis solitarios, me dije mientras recordaba la derrota de su rechazo frente al espejo, hundí mis sentimientos con mis rodillas en el frío suelo al derrumbarse mi mundo sobre mí.

Sequé mi lagrima, la última que resbalaba de mi mejilla hasta el cuello, no pude secar todas las lagrimas que tenía por dentro, esas ya las llevaba desde hacía tiempo, sin secar y las dejé ahí para recordarme todas las putadas que me hiciste.

Esta vez va a ser la última, me dije, me miré desde fuera. ¡La hostia, qué pintas! Me dije. Y me vestí de luces, para ahogar mi pena en el primer bar de mala muerte que había abierto por ahí, cualquier cosa era mejor que pensar en ti, cualquier cosa, era excusa para olvidarte y sin sed bebí, hasta olvidar mi apellido, el tuyo, el de otros tíos que nunca volveré a ver, qué más me da ya!? Solo tú eras todas las debilidades de mi pensamiento y nunca te lo dije.

Nunca te busqué y cuando tú me buscaste siempre estuve ahí y para una vez que te busco, hoy… ya no estabas y desaparecí… quizá sea mejor así que quererme a tiempo aburrido, pero ya no me busques a tiempo perdido, a ese tiempo ya no estoy.

Quizá esta canción de Camela antigua, que se escucha de fondo, en el “bar de Homer” y esta absenta de sesenta grados porque no la había más fuerte, no sea buen lugar para olvidar.

Caminé, caminé… tan rápido con mis tacones para ver si así alcanzaba mis sueños más deprisa, dejando mis sentimientos ahí tirados, para alguien que los necesite más que yo, yo ya no! De qué me vale si cuando los tuve, nunca me hiciste caso? Me veías como a esa puta, esa escort, esa prostituta… como bien me dijiste, ya ves, todos tenemos nuestras etiquetas porque la gente se empeña en adornar las cosas con etiquetas. No pasa nada. Pero a esta puta, prostituta y escort le importaba un Gilipollas como tú.

Así que… cuestión era seguir caminando y encontré otro bar, donde quise follarme a cualquiera que no se pareciera a ti, a alguien que tuviera las mismas carencias que yo, en ese momento, igual llenaba mis vacíos. Follamos? No quise saber su nombre, para qué? Y en el aseo de aquel bar heavy, muy cutre, me entregué al olvido con un desconocido al que no le cobré. Para qué, me iba a llamar puta igual!

Hacía frío por dentro, me sentía desnuda por fuera, me sentía aún más vacía… me di cuenta entonces que el amor, en toda mi vida jamás existió y me sentí engañada por culpa de Disney y entre lágrimas me dormí, acurrucada en ese frío suelo, en posición fetal, imaginando que volvía al vientre de mi madre.

Al día siguiente desperté en mi cama, con el mismo vacío  pero aún más vacío de la noche anterior, después de haber soñado, que olvidaba…

Esta vez si es la última.







4 pensamientos en “Ahora si es la última.

  1. josua070 dice:

    Quien no te quiere a su lado tal y como eres, no te merece, ni merece que derrames tus lágrimas por él.
    Cuanto gilipoyas hay en este mundo!!!!
    Sólo puedo decirte que se te quiere, se te aprecia y se tiene en cuenta el valor de tu persona, que es lo realmente importante. Por eso debes llevar esa cabeza tan linda, bien alta y con orgullo.
    Un abrazo de oso, muy muy grande.
    😘😘😘😘😘😘😍😍

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